¿Cómo afecta la dieta que consumimos a nuestro cerebro?

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Cuando escuchamos hablar sobre una dieta, generalmente la relacionamos con los beneficios que puede traer a nuestro organismo.

A pesar de esto, no solemos relacionarla con los efectos que puede traer sobre nuestro cerebro.

La alimentación influye en el mantenimiento del organismo y nos ayuda a protegernos contra alteraciones y trastornos que podrían ocurrir.

Existen muchas investigaciones que demuestran que una dieta equilibrada (rica en grasas buenas, proteínas, vitaminas y minerales) puede ser la clave para:

  • Preservar tu memoria.
  • Mejorar el rendimiento intelectual.
  • Reducir la probabilidad de sufrir alzhéimer.

El cerebro representa el 2% de nuestro peso corporal, sin embargo necesita acaparar aproximadamente el 20% de la energía que utilizamos para funcionar.

Nuestra dieta puede afectar de diversas maneras a nuestro cerebro debido a la variación de sus componentes.

Efectos que la dieta produce en tu cerebro:

Si extraemos toda el agua del cerebro y fraccionamos su contenido, notaríamos que la mayor parte de su peso proviene de las grasas (lípidos).

En el resto encontraríamos proteínas y aminoácidos, trazas de micronutrientes y glucosa.

El cerebro es más que la suma de sus partes nutricionales, pero cada componente tiene un impacto en nuestro desarrollo, funcionamiento, estado anímico y energía.

Los ácidos grasos esenciales se han relacionado con la prevención de condiciones degenerativas en el cerebro y deben provenir de nuestra dieta.

El consumo de alimentos ricos en omega (3 y 6), semillas, frutos secos y grasas de pescados son esenciales para mantener las membranas celulares.

Mientras los omegas son grasas buenas para nuestro cerebro, el consumo de otras grasas a largo plazo (grasas trans y saturadas) puede poner en peligro la salud de nuestro cerebro.

Las proteínas y aminoácidos son nutrientes para nuestro crecimiento y desarrollo, pero tambien manipulan la manera en que nos sentimos y comportamos.

Los aminoácidos contienen los precursores de los neurotransmisores y afectan nuestro estado de ánimo, el sueño, la atención y nuestro peso.

Los aminoácidos pueden ser la razón de que sintamos calma luego de comer un gran plato de pasta o estar más alerta después de una comida rica en proteínas.

Las combinaciones de estos compuestos en los alimentos estimulan las células del cerebro a liberar noradrenalina que altera el humor, la dopamina y la serotonina.

Los antioxidantes de las frutas y verduras apoyan al cerebro a luchar contra los agentes que destruyen las neuronas.

Sin micronutrientes poderosos como las vitaminas B6, B12 y el ácido fólico nuestro cerebro sería vulnerable a enfermedades mentales y deterioro mental.

Minerales como el hierro, cobre, zinc y sodio son esenciales para la salud de nuestro cerebro y el desarrollo cognitivo temprano.

Los lóbulos frontales son tan sensibles a la caída de glucosa que un cambio en la funcion mental es una señal primaria que marca la deficiencia de nutrientes.

Las grasas Sanas y las perjudiciales:

El consumo de grasas saturadas y trans está ligado con una mala función cognitiva y una disminución de la memoria a largo lazo.

Debemos limitar la ingesta de las grasas trans (alimentos procesados, comida rápida, pastelería, salsas).

Las grasas saturadas podemos encontrarlas en alimentos de origen animal (excepto en el pescado que es rico en grasas buenas) y los aceites de palma y coco.

A veces cuando comemos demasiado sentimos apatía y cansancio, esto es efecto de los alimentos que consumiste en tu cerebro.

Las proteínas:

Las proteínas no solamente fortalecen y reparan los músculos si no que son un nutriente básico para el mantenimiento de distintos tipos de células entre ellas las cerebrales.

Por lo que si queremos evitar que nuestra mente sufra un desgaste menor debemos recurrir a ellas.

Cuando consumes proteínas serás capaz de generar una cantidad extra de serotonina, la cuál potencia el rendimiento intelectual.

Carbohidratos:

Los carbohidratos se presentan en 3 formas: Almidón, azucar y fibra.

La mayoría de etiquetas nutricionales de los alimentos se agrupa al total de hidratos de carbono, proporción de azúcar y subgrupos de fibra.

Cuando consumimos alimentos de rápida liberación de glucosa como el pan blanco tenemos un incremento de energía rápido y luego viene una caída.

Cuando los niveles de azúcar en la sangre caen disminuye nuestra capacidad de atención y ánimo.

Por otra parte, alimentos como la avena, granos y legumbres tienen una liberación de glucosa más lenta que permite tener un nivel más constante de atención y ánimo.

Debemos restringir el consumo de azúcar refinad, ya que tiene un gran poder adictivo, una vez que pruebas esta sustancia se activan mecanismos en el cerebro que lo fijan como objetivo importante a seguir consumiendo.

El azúcar en cantidades excesivas altera negativamente nuestra capacidad de aprendizaje y la memoria, provocando que se ralentice la actividad del cerebro.

¿Qué pasa si no bebes suficiente agua?

Cuando nos hidratamos bien, nuestro cerebro recibe el 20% del flujo sanguíneo.

Esto le permite permanecer alerta y dedicar sus recursos a dar el máximo rendimiento.

Por otro lado si no te hidratas correctamente, el cerebro no recibirá bien los nutrientes o el oxígeno que necesita y tendrá que ahorrar recursos.


Para mantener la potencia de nuestro cerebro necesitamos una dieta variada de alimentos ricos en nutrientes, esto es un aspecto fundamental.

Adicional a una dieta equilibrada debemos tomar en cuenta el ejercicio que también es beneficioso para el cerebro.

Siempre debemos tomar en cuenta que nuestras desiciones acerca de lo que comemos, ya que tienen un efecto directo y de larga duración sobre el órgano más poderoso de nuestro cuerpo.

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Soy una costarricense residente en México, por lo general soy una persona bastante sociable, me gusta trabajar en equipo y llevarme bien con mis compañeros eso hace más ameno el ambiente de trabajo y que pueda ambientarme y adaptarme a diferentes situaciones, uno de mis objetivos es siempre ser lo más eficiente posible en lo que hago, me gusta el orden y honestidad en las cosas y por lo general eso hace que sea buena en resolución de conflictos.

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